Gotitas Positivas: 29 febrero 2016

¡Hola! Último lunes del mes de febrero, ya casi llega la primavera. ¿Qué hermosa es la primera, verdad? Cada estación del año trae consigo su belleza. Este invierno ha sido uno muy hermoso a pesar de que nos enfermamos los tres. Jajajaj. Sus nevadas han sido hermosas. Aprendí que cada invierno es distinto, lleva una belleza diferente a pesar de ser la misma estación.

Como es el último día de febrero, hoy terminamos con la prueba que estábamos realizando de publicar lunes a viernes. Estudiamos los resultados y llegamos a la conclusión de dejarlo solo tres veces por semana. Así que, comenzando desde hoy estaremos publicando temas los lunes, miércoles y viernes. 😉

Aquí te dejo con la frase de hoy…amor y verdad.

¿Qué tal te parece?

Besos,

Sannia.

Receta: El pico de gallo de David.

¡Feliz viernes! Ya llegó el fin de semana y con esto nuestra sección “V de Variados”. Hoy te muestro una receta fácil, facilita, facilísima. En nuestro hogar es famoso y muy solicitada por nuestros familiares y amigos. Hoy traigo la receta del Pico de Gallo de David. Sí, de David, porqué es el quien lo hace y le queda riquísimo. ¡Comenzamos!

Ingredientes:

  • Piña
  • Cilantro
  • Sal
  • Jalapeño
  • Cebolla
  • Tomate
  • Limón

Pasos:

  • Cortas el tomate, la cebolla, la piña, el jalapeño y el cilantro en pedazos pequeños. Las cantidades varian a tu gusto. Si te gusta muy picoso, cortas más jalapeño. Si prefieres más tomate o menos cebolla, cortas las cantidades deseadas. Todo se basa en como te guste.
  • Tomas los limones y los exprimes para sacar su jugo.
  • Mezclas todo, le hechas sal a gusto y sirves con tortillas de maíz o cualquiera de tu predilección.

¿Qué tal te ha parecido? Nosotros sustituimos el “popcorn” por el pico de gallo de David. Jajajaja. A la hora de sentarnos a ver una película lo hacemos con un buen envase de este pico de gallo. ¡Nos encanta!

No olvides en compartir esta receta en tus redes sociales. De seguro algún familiar y amigo te lo agradecerá.

Besos,

Sannia.

 

Un acto de amabilidad en 4 pasos.

“¡Qué inteligente eres!”

“¡Te Amo!”

“¡El mundo necesita más personas como tú!”

“¡Tú puedes!”

“¡Eres suficiente!”

“¡Iluminas mi mundo!”

“¡Buen trabajo!”

“¡Eres más que suficiente!”

¿Cómo te sientes al leer estas frases? ¿No sientes como algo dentro de ti va cambiando? Quizás te sientas mejor o mucho mejor de lo que ya te sentías sólo con leerlas. ¿Lo sientes? ¡Yo sí!

Hace unos meses atrás mi niña hizo un comentario que cambio mi vida. Un día estábamos jugando y riéndonos sin parar. De esas risas que nos quitan el aliento. ¿Sabes cuales digo? ¡Esas mismas! Entonces, I.A recuperando su aliento me abraza y me dice:

—“Im so proud of you Mamá!”

En español:

—“¡Mamá, estoy orgullosa de ti!”

Al principio me causó mucha emoción. Luego recordé cuantas veces ella las escuchaba salir de mi boca. Aunque conozco la importancia de las palabras, son tantas las veces que lo repito que ya estaba en modo casi automático. ¡A ver! ¿Cuantas veces le decimos “buen trabajo”? O “eres inteligente”, “que bien lo hicistes”, “que saludable comes”. Soy realista, son tantas las veces que se lo repito que yo misma no estaba concientizando su impacto. ¡Hasta ese día que ella me las dijo a mí! Allí fue que entendí lo impactantes que eran. Lo entendí al ver cuánto significaron el recibirlas.

Estoy – orgullosa – de – ti. ¡Qué bien nos sentimos! ¿Verdad? ¡Cuánta fuerza nos pueden dar esas simples palabras! Desde entonces estoy más pendiente en decirles palabras como estas a las personas que me rodean. Quiero concientizar mi ser a decir siempre palabras positivas, que impacten con ellas las personas que las reciben. Nunca sabemos cuán necesarias eran para esa persona en ese momento. ¿Pues porque no hacerlo sin que nos lo pidan?

De eso se trata el acto de amabilidad para esta semana y lo vamos hacer de una forma distinta. ¿Te unes? ¡Perfecto! Consiste en lo siguiente:

  1. Piensa en alguna o algunas personas conocidas, desconocidas, familiares, amigos, alguien a quien desees dedicarle este acto de amabilidad.
  2. Elige varias frases amables que te gusten. Piensa que frase te gustaría decirles o que frase te gustaría escuchar a ti.
  3. Escribe 1,2,3 (las que quieras) notas con esa frase amable. Puedes hacerla de la forma que desees, desde un simple papel, hasta utilizar tu creatividad y hacer toda una presentación bonita. Lo que verdaderamente importa son sus palabras. Sin embargo esta en ti elegir como quieras entregarlas. Personalmente haré tres. Dos para mis vecinos y una para David. La de los vecinos las firmaré como anónimas y la de David se la colocaré en su abrigo para que sea una sorpresa.
  4. ¡Y ahora lo más importante! Cuando termines de leernos, comentarnos, darle like y compartir este post J . Vas a ir al espejo más cercano, te vas a mirar en él y vas a decir las siguientes palabras: ¡Estoy orgulloso (a) de ti!

¡Que tu día continúe maravillosamente bien! Gracias por unirte a realizar el acto de amabilidad de hoy dejándoles una hermosa nota a alguna persona. Nos estamos leyendo mañana, te traigo una recta muy fácil de hacer.

Besos,

Sannia.

 

Miércoles Mudo: Incompleto

“Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Madelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, sólo debes publicar los miércoles una foto(s) sin escribir nada para explicarla(s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar el link que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer más acerca del Miércoles Mudo puedes hacer click aquí.

Besos,

Sannia.

Una diosa fácil de amar.

Entraban a la sala de parto muy apresuradamente dos doctores junto con tres enfermeras. Los latidos del bebé se iban a cero en cada contracción. El doctor introducía su enorme mano dentro de mí y hacia unos movimientos. Realmente yo no sabía lo que hacía, no podía ver. Solo sentía que por dentro todo se movía. Los latidos de su corazoncito se volvían a escuchar y así todos salían de la sala dejándome con mi familia, hasta la próxima contracción donde todo esto se volvía a repetir.

— ¿Qué está pasando David? ¿Voy a perder al bebé?

— ¡No! No vas a perder nada, trata de mantenerte relajada. Los doctores están haciendo todo lo posible—David trataba de tranquilizarme, pero en su rostro no había otra cosa que el reflejo de un hombre muerto del miedo.

El perder los latidos del bebe en la cuarta contracción fuerte el doctor nos advierte del peligro. Nos dice que si ese panorama continuaba tendrían que hacer una cesárea de emergencia. No podíamos seguir arriesgándonos. Dos horas más tardes y luego de haber visto a un enorme doctor casi sentado sobre mi vientre, comencé a pujar.

Dentro de aquella habitación había tres enfermeras, dos doctores, David, William y mi mamá. En total, 16 ojos abiertos grandemente mirando a un mismo lugar. ¡Mi parte intima! No era la imagen que había soñado. Mejor dicho, mi embarazo dejo de ser un sueño desde mi quinto mes. ¡Quería que todo terminara! ¡Todo era una pesadilla dolorosa! Muy dolorosa.

¿Por qué era una pesadilla? Esto fue lo que paso…

Entre el quinto y el octavo mes estuve hospitalizada tres veces por contracciones prematuras. Igual que mi primer parto. El mismo que conté en el post “La llegada de mi caballero”. Al parecer este embarazo quería ser igual. Sin embargo esta vez el riesgo era más grande. Mi bebé estaba mucho más prematuro que mi primera experiencia y yo ya no tenía 19 años. Tenía 37. Teníamos que hacer lo posible por mantenerla dentro el más tiempo posible. ¡Sí, mantenerla, era una niña la que esperaba!

Para resumir un poco todo el caos, fueron tres hospitalizaciones de una semana cada una. Medicamentos, inyecciones, toma de presión, toma de temperatura, suero, en fin, todo lo que conlleva estar en una situación como esa. Los doctores me incapacitaron, ya no podía trabajar, solo podía estar postrada en una cama día y noche. Solo tenía autorización para ir al baño y sentarme para comer. ¡Cama, cama y más cama era lo único que experimente durante aquellos tres meses!

Entonces, allí me encontraba, por cuarta vez en aquel hospital. Había pasado sola la noche anterior sala de parto. El hospital lleno a capacidad no tenía habitación para mí. No pude pegar ojo en toda la noche, los dolores no desaparecían. Los medicamentos para sostener a la niña ya no hacían efecto. Dolor, cansancio, tensión, temor. Todo a la vez, ya quería que se acabara todo y si tenía que ser cesárea pues que así fuera.

_ ¡Puja Sannia, puja!—me decían todos.

Si miraba a mi hijo su rostro de asombro, nerviosismo y pánico me desconcentraban. Un poco más y se tragaba la cadena que guindaba de su cuello. Si miraba a David también me desconcentraba, su rostro era de temor y desesperación cada vez que la cabecita de la bebe volvía a desaparecer. Si miraba a mi madre, su sufrimiento por mí, el dolor que reflejaba, tampoco dejaba concentrarme. Decidí mirar solo al doctor.

Luego de muchos pujos, mucho llanto y un deseo enorme de tirar la toalla nació la niña.

—David, cuéntale todos sus deditos. Que tenga 5 en cada mano y 5 en cada pie—no entendía porque tendía hacer esto en cada parto.

Era de color rosa, era hermosa y ya estaba en mis brazos. Me la colocaron en el pecho, esta vez sólo por segundos. Rápido la tomaron y se la llevaron. Me limpiaron, me cosieron y al par de horas, me llevaron a una habitación.

Isis Anabelle nació a las 4:32 de la tarde. Elegimos ese nombre por sus significados. Isis, reina del trono. Anabelle, fácil de amar. Estábamos felices, pero como muchos bebes prematuros, tuvo complicaciones al punto de tenerla que colocar en incubadora, oxigeno y permanecer en la Sala de Intensivo por 5 largos días. Desde mi quinto mes hasta varios meses después de su nacimiento la tensión parecía no querer irse de nuestro hogar. Muchas complicaciones tuvo nuestra bebe durante sus primeros tres meses de vida. Fue tanto y tanto lo que sufrí que nunca quise hablar de esto hasta hoy. ¡27 meses después! Así fue como decidimos convertirme en madre a tiempo completo. No me arrepiento ni por un solo segundo.

Fue un momento muy difícil para todos. Pero lo logramos, hoy día nuestra niña es una inteligente, hermosa y saludable. Nuestra reina fácil de amar llego para robarnos a todos el corazón. ¡Valió la pena tanto dolor!

Besos,

Sannia.

 

Gotitas Positivas: 22 febrero 2016

¡Aquí estamos de vuelta!  Resulta que la semana pasada fue una de temperaturas altas, congestión y demás. Ya sabes, todo lo que le ocurre a uno cuando le agarra el resfriado. Hasta David tuvo que ausentarse de su trabajo. Los tres, acostados, gritándonos ya que la congestión no nos dejaba escuchar. Jajajaja.

¿No les ha ocurrido eso? Cuando se nos tapan los oídos y alzamos la voz por no escucharnos. Arrrhhhhgggg!!! Pues así fue como estuvimos por toda una semana. Por eso ya no pude publicar jueves ni viernes. Si tienes un blog y me has visto ausentada en mis visitas quiero que sepas que eché de menos el leerte. Mis ojos estaban en llamas y me impedían estar mucho con la mirada fija en la pantalla de mi ordenador o iPad.

Hoy está todo bajo control. Ya estamos mejorando, ya estoy aquí contigo para regalarte la frase de hoy. ¡Esta frase me encanto! Sé que digo estas palabras muy a seguido. Jajajaja. Es que existen tantas frases tan llenas de sabiduría, se me hace difícil no amarlas.  ¡Cuán cierta es! Nuestro enfoque y nuestra felicidad deben ser basados en lo que damos. El resultado no debería ser motivo de preocupación.

Me despido con esto, nos vemos mañana, contare una historia muy difícil para mí. Jamás se compara a la experiencia que tuve cuando nación mi hijo William, la cual conté en el post titulado  “La llegada de mi caballero”. Si no la has leído, te invito a que le des “click” al título. Es una historia de amor muy bonita.

No olvides en compartir esta entrada  y todas las que te gusten en tus redes sociales. De seguro alguien se identificara con alguna de ellas.

Besos,

Sannia.

Miércoles Mudo: Para compartir contigo.

“Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Madelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, sólo debes publicar los miércoles una foto(s) sin escribir nada para explicarla(s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar el link que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer más acerca del Miércoles Mudo puedes hacer click aquí.

Besos,

Sannia.

La llegada de mi caballero.

Estaba sentada en la sala de espera, era el consultorio de mi doctor. Aunque llevaba varias horas esperando no importaba, estaba alegre por estar fuera de la cama. Hacían 4 meses que había estado hospitalizada por contracciones prematuras. Hacían 4 meses que llevaba en cama, bajo medicamentos, siguiendo las directrices del doctor. Era capaz de lo que fuese con tal de retener a mi bebe dentro de mí. Necesitaba completar su desarrollo.

Pasaban las horas y el doctor aun no llegaba. Me había quedado hasta dormida allí sentada. Jajajaja. El embarazo me tenía como oso invernando. ¡Podía dormir hasta de pie! J De repente suena el teléfono, la enfermera de turno contesta, comienza a mirar a todas las pacientes que estábamos allí, como si buscara a alguien. Su mirada se detuvo en mí, seguido se pone a escuchar lo que le decían al otro lado y luego me dice:

—Sannia, el doctor quiere saber si estás bien. ¿No sientes ninguna molestia?

Le contesto que si tenía una leve molestia pero que no era fuerte. Ningún dolor se comparaba con los que había sentido el día que tuve las contracciones prematuras. La enfermera le explica al doctor lo que yo había dicho y cuelga el teléfono.

—Sannia, el doctor no va a poder venir hoy a la oficina, las citas han quedado canceladas. El quiere que vayas al hospital donde el esta. Necesita verificar que todo esté bien.

¡No podía creer lo que me había dicho la enfermera! Yo no deseaba ir a ningún lado. ¿Por qué tenía que ir al hospital si no era algo grave? Yo solo quería comer y luego irme a dormir.

Cuando salimos de la oficina, le digo a quien era mi esposo en aquel entonces:

—Me muero del hambre, por favor llévame a comer antes de ir al hospital.

—Con la condición de que me vas a decir cada momento que sientas la molestia. Necesitamos ver si lo que tienes son contracciones y con cuanto tiempo de separación están—me contesto con firmeza.

Felizmente acepte su condición, haría cualquier cosa con tal de tener un plato de comida enfrente mío. Comimos y contamos las contracciones. Eran cada 5 minutos.

En el hospital, cuando el doctor finalizo de examinarme me puse de pie y comencé a vestirme segura de que todo estaba bien. Aun faltaba una semana para mi fecha de parto.

—¿Para dónde vas? Usted se queda aquí, estas de parto, tienes 4 centímetros—me dijo.

Un silencio rotundo vino después de esas palabras. ¡Había enmudecido! Susto, emoción, alegría, temor, asombro, todo esto sentí. Eran las 3:00 de la tarde.

Las enfermeras tan amables me ayudaron a prepararme. Me colocaron correas y todo lo necesario para un parto. Creo que mi rostro de niña las hacia ser más amables conmigo. Solo tenía 19 años. En aquel momento me creía toda una adulta. Hoy miro hacia atrás y pienso lo pequeña que era. Lo poco preparada que estaba para todo lo que me esperaba.

Se hicieron las 6, las 7, las 8 y las 9 de la noche. Mi dilatación dejo de ir paso rápido, todo se convirtió en un proceso, lento, lentísimo. A las 9:00 de la noche me indujeron el parto. ¡Todo cambio desde aquel instante!

Comenzaron los dolores, recordé aquellos que me llevaron al mismo hospital 4 meses atrás. Quería gritar, quería llorar, pero solo recordaba los consejos de mi abuela: “No grites en el parto o se te subirá el bebe y tu parto será más largo.” ¡Que cosas dicen las abuelas que sin mucha explicación científica son tan ciertas! No grite, pero ya no podía mas, el dolor me estaba ganando.

—¡Enfermera, enfermera! ¿Dónde está el doctor?—mi voz reflejaba dolor.

—Salió a comer. ¡Aguanta todo lo mas que puedas, lo estás haciendo bien!—tratando de consolarme con dulzura.

—¡A comer!—ahora sí que grite—. ¡Se me va a salir mi bebe, se me sale, se me sale!

Mi vientre se contraía de forma espontanea. Los pujos me llegaban solos, como si ya no tuviera control de mi propio cuerpo. Como si algo me halara por dentro de mis entrañas haciéndome pujar.

Las enfermeras llaman al doctor y este llega en menos nada. Al verificarme ya había coronado. La cabeza de mi bebe ya se podía ver en la superficie. Para pasarme de una camilla a otra tuvieron que sostenerme por ambas piernas, no podía cerrarlas, sentía la cabeza del bebe entre medio. Corrieron conmigo para sala de parto. Puje 3 veces y allí estaba. ¡Un hermoso varón! Eran las 9:58 de la noche en aquel 29 de septiembre de 1995.

El doctor lo coloca sobre mi pecho mientras cosía mis partes. Conté todos sus deditos, 5 en cada pie y 5 en cada mano. Lo bese aun ensangrentado y lleno de líquidos. No me importo. Lo bese mucho. Luego le mire su rostro.

—¡William, William, es mamá!

Sentí como una gran fuerza entro por todo su cuerpecito logrando alzar su cabecita. Con ojos entre abiertos, como si la luz de afuera le incomodase me miro. Allí, en aquel segundo, conocí lo que es el amor verdadero. Allí en aquel segundo descubrí que mi vida había cambiado gracias a él. Allí descubrí que todo no sería igual. ¡Mi caballero había nacido!

Besos,

Sannia.

 

Gotitas Positivas: 15 febrero 2016

¡Tercera semana del mes de febrero! Siento que el 2016 va sobre ruedas y me está dejando atrás. Jajajaj. ¿No te ha pasado? La lista de “To Do” sigue creciendo y poco es tachado. 😦  Pero bueno, a continuar porque si nos detenemos a pensar en las cosas negativas nos estancamos mas. 😉

Esta semana continuamos con entradas cada día, las he ido estudiando y he llegado a la conclusión de que me quedare con solo tres publicaciones por semana. Algunas secciones serán eliminadas y otras modificadas. Aún sigo sin decidir cuáles. ¿Me ayudarías?

¡A ver! Contesta estas tres preguntas, pudieras ayudarnos a ver qué secciones son las mas que te interesan.

  1. ¿Si fueras a eliminar dos secciones, cuales eliminarías?
    1. Gotitas Positivas: Frases inspiradoras.
    2. Maternidad
    3. Miércoles Mudo: Una foto cada día sin ningún texto.
    4. Motivaciones: Acciones de bondad, palabras de aliento, positivismo y demás que se encuentran los jueves en la sección de J como Jesús.
    5. Temas Variados: Recetas, DIY, las entradas de David, experiencias jocosas, conociendo a Boston, temas de Matrimonio, fotografía y todo aquello que se nos ocurra. 😉
  2. ¿Qué días te gustaría encontrar las publicaciones?
    1. Lunes, miércoles y viernes
    2. Martes, jueves y sábados
    3. Domingo, martes y jueves
    4. Miércoles, viernes y domingos
  3. ¿Qué es lo más que te gusta de nuestro blog y que cosas te gustaría encontrar aquí?

Puedes contestarme de una forma muy sencilla que no tomará mucho tiempo. Ejemplo:

  1. A y C
  2. B
  3. Mas recetas, mas temas sobre matrimonio, mas fotografías.

Estaremos eternamente agradecidos, nuestra intención es que tus visitas sean placenteras, que te diviertas y que seamos de ayuda.

¡Ya veremos el resultado final! De eso se trata esto de ser blogueros, de estudiar alternativas hasta que encuentres lo mejor que nos funciona. 😉

Mientras tanto, espero te haya gustado la hermosa frase de hoy. Gracias por cada visita que nos das y por compartir con nosotros.  ¡Eres un éxito!

Besos,

Sannia.

11 cosas que mi esposo hace mejor que yo.

¡Llegó el momento que todo hombre espera de sus esposas! El día en que admiten las cosas que ellos hacen mejor que ellas. Jajajaja.

Fuera de broma. Existen decoraciones que dicen: “Mr. Right, Mrs. Alway Right!” Hablamos sobre nuestros niños, nuestras experiencias, nuestro amor por nuestros esposos, pero dejamos muchas veces esas cosas maravillosas que nuestros esposos hacen. Sobretodo esas que hacen mejor que nosotros. Pues hoy te cuento 11 cosas que mi esposo hace mejor que yo. Ellas son:

  1. Lavar los baños: No sólo lo hace mejor que yo, también me complace en hacer una de las tareas que más detesto. Los deja resplandecientes ¡Suerte la mía!
  2. Colocar la mesa: Platos, copas, utencilios, servilletas. Todo el montaje de la mesa la hace fenomenal. ¡Mucho mejor que yo!
  3. Presentación de los platos: Cuando cocina, la forma en que David coloca los alimentos tan bonitos dentro del plato. ¡Me siento que estoy en un restaurante! Nunca me quedan tan bonitos.
  4. Cocinar: Tales como el mofongo puertorriqueño, el pico de gallo y la carne a la barbacoa. ¡Mmmm! La semana que viene venimos con una de sus recetas. 😉
  5. Empacar: Le descubrí esta habilidad cuando nos tocó empacar la mudanza para venir a vivir acá a Massachusetts. De alguna manera utiliza sabiamente el espacio de las cajas haciendo que quepan mas cosas dentro de ellas.
  6. Matemáticas: ¡No son mis amigas, no las tolero! Dame historia, arte, poesía, baile, cultura, fotografía, idiomas, relaciones públicas, lo que sea, pero no matemáticas. Jajajaja. Gracias a mi amorcito me resuelve los problemas cuando necesito hacer un cálculo matemático en mi mente. ¡Sólo le pregunto a el y listo! David es mi calculadora a la hora de ir al supermercado. 😉
  7. Disculparse: En este aspecto tengo que decir que no sólo lo hace mejor que yo, sino que ha sido también mi maestro. David me ha enseñado a dejar en ocasiones el orgullo a un lado y a disculparme cuando es necesario. Me lo ha enseñado con su ejemplo. Algo que le admiro y encuentro muy bonito de su parte.
  8. Decir Te Amo aún en momentos de coraje: Al igual que la #7, también he aprendido a mejorarla gracias al ejemplo de David. No importa cual sea el desacuerdo, quien tenga la razón o cuan frustrados nos encontramos. David siempre se despide con un Te Amo a la hora de irse a trabajar y con otro a la hora de dormir. Es algo que ya hemos tomado de costumbre hacer y que tiene unos resultados fenomenales. Un Te Amo en medio de un disgusto desarma a cualquiera. 🙂
  9. Planchar: Esta no necesariamente la hace mejor que yo. Esta es porque no le queda de otra. Jajajaja. Antes de casarnos le dije tres cosas que no haría. Ver películas de misterio, montarme en montañas rusas y planchar. Jajajajaj. Ya cubrí la cuota de madre planchadora durante mis tiempos de madre soltera. Ahora estoy en contra de la plancha. Jajajaja
  10. Conseguir mejores ofertas y ahorros: No sé si es que lo hace mejor o es que simplemente tiene suerte. Pero este marido mío tiene una varita mágica a la hora de hacer sus compras. Todas las cosas que encuentra contienen grandes descuentos y al final termina ahorrando un gran porcentaje. Sin embargo yo, cuando voy de compras todo lo que quiero nunca esta en descuento. Jajajajaja.
  11. Hacer la cama: Esto se debe a su gran fuerza. Se le hace tan fácil levantar el colchón de un lado a otro. Coloca las sabanas tan estiradas que hasta un cabello rebotaría. ¡Me fascina ver la cama estirada y bien puesta! Definitivamente lo hace mil veces mejor. 😉

Pudiera seguir mencionando mucho más cosas que David hace mejor que yo. ¡Pero si lo hago estaría diciendo que yo no hago nada bien! Jajajajaja. ¡Sin bromear! Quise hacer una entrada jocosa. ¿Lo logré? Creo que no se me da eso de ser jocosa. Je je je. También quise aprovechar el mes del amor para halagar a mi esposo, para dejarle saber lo mucho que lo amo, lo mucho que aprecio sus ayudas y el agradecimiento que siento por crecer juntos cada día.

¿Estás casada? ¿Qué tendrías que decir sobre tú esposo? Compártenos tú lista.

 

Besos,

Sannia.