La llegada de mi caballero.

Estaba sentada en la sala de espera, era el consultorio de mi doctor. Aunque llevaba varias horas esperando no importaba, estaba alegre por estar fuera de la cama. Hacían 4 meses que había estado hospitalizada por contracciones prematuras. Hacían 4 meses que llevaba en cama, bajo medicamentos, siguiendo las directrices del doctor. Era capaz de lo que fuese con tal de retener a mi bebe dentro de mí. Necesitaba completar su desarrollo.

Pasaban las horas y el doctor aun no llegaba. Me había quedado hasta dormida allí sentada. Jajajaja. El embarazo me tenía como oso invernando. ¡Podía dormir hasta de pie! J De repente suena el teléfono, la enfermera de turno contesta, comienza a mirar a todas las pacientes que estábamos allí, como si buscara a alguien. Su mirada se detuvo en mí, seguido se pone a escuchar lo que le decían al otro lado y luego me dice:

—Sannia, el doctor quiere saber si estás bien. ¿No sientes ninguna molestia?

Le contesto que si tenía una leve molestia pero que no era fuerte. Ningún dolor se comparaba con los que había sentido el día que tuve las contracciones prematuras. La enfermera le explica al doctor lo que yo había dicho y cuelga el teléfono.

—Sannia, el doctor no va a poder venir hoy a la oficina, las citas han quedado canceladas. El quiere que vayas al hospital donde el esta. Necesita verificar que todo esté bien.

¡No podía creer lo que me había dicho la enfermera! Yo no deseaba ir a ningún lado. ¿Por qué tenía que ir al hospital si no era algo grave? Yo solo quería comer y luego irme a dormir.

Cuando salimos de la oficina, le digo a quien era mi esposo en aquel entonces:

—Me muero del hambre, por favor llévame a comer antes de ir al hospital.

—Con la condición de que me vas a decir cada momento que sientas la molestia. Necesitamos ver si lo que tienes son contracciones y con cuanto tiempo de separación están—me contesto con firmeza.

Felizmente acepte su condición, haría cualquier cosa con tal de tener un plato de comida enfrente mío. Comimos y contamos las contracciones. Eran cada 5 minutos.

En el hospital, cuando el doctor finalizo de examinarme me puse de pie y comencé a vestirme segura de que todo estaba bien. Aun faltaba una semana para mi fecha de parto.

—¿Para dónde vas? Usted se queda aquí, estas de parto, tienes 4 centímetros—me dijo.

Un silencio rotundo vino después de esas palabras. ¡Había enmudecido! Susto, emoción, alegría, temor, asombro, todo esto sentí. Eran las 3:00 de la tarde.

Las enfermeras tan amables me ayudaron a prepararme. Me colocaron correas y todo lo necesario para un parto. Creo que mi rostro de niña las hacia ser más amables conmigo. Solo tenía 19 años. En aquel momento me creía toda una adulta. Hoy miro hacia atrás y pienso lo pequeña que era. Lo poco preparada que estaba para todo lo que me esperaba.

Se hicieron las 6, las 7, las 8 y las 9 de la noche. Mi dilatación dejo de ir paso rápido, todo se convirtió en un proceso, lento, lentísimo. A las 9:00 de la noche me indujeron el parto. ¡Todo cambio desde aquel instante!

Comenzaron los dolores, recordé aquellos que me llevaron al mismo hospital 4 meses atrás. Quería gritar, quería llorar, pero solo recordaba los consejos de mi abuela: “No grites en el parto o se te subirá el bebe y tu parto será más largo.” ¡Que cosas dicen las abuelas que sin mucha explicación científica son tan ciertas! No grite, pero ya no podía mas, el dolor me estaba ganando.

—¡Enfermera, enfermera! ¿Dónde está el doctor?—mi voz reflejaba dolor.

—Salió a comer. ¡Aguanta todo lo mas que puedas, lo estás haciendo bien!—tratando de consolarme con dulzura.

—¡A comer!—ahora sí que grite—. ¡Se me va a salir mi bebe, se me sale, se me sale!

Mi vientre se contraía de forma espontanea. Los pujos me llegaban solos, como si ya no tuviera control de mi propio cuerpo. Como si algo me halara por dentro de mis entrañas haciéndome pujar.

Las enfermeras llaman al doctor y este llega en menos nada. Al verificarme ya había coronado. La cabeza de mi bebe ya se podía ver en la superficie. Para pasarme de una camilla a otra tuvieron que sostenerme por ambas piernas, no podía cerrarlas, sentía la cabeza del bebe entre medio. Corrieron conmigo para sala de parto. Puje 3 veces y allí estaba. ¡Un hermoso varón! Eran las 9:58 de la noche en aquel 29 de septiembre de 1995.

El doctor lo coloca sobre mi pecho mientras cosía mis partes. Conté todos sus deditos, 5 en cada pie y 5 en cada mano. Lo bese aun ensangrentado y lleno de líquidos. No me importo. Lo bese mucho. Luego le mire su rostro.

—¡William, William, es mamá!

Sentí como una gran fuerza entro por todo su cuerpecito logrando alzar su cabecita. Con ojos entre abiertos, como si la luz de afuera le incomodase me miro. Allí, en aquel segundo, conocí lo que es el amor verdadero. Allí en aquel segundo descubrí que mi vida había cambiado gracias a él. Allí descubrí que todo no sería igual. ¡Mi caballero había nacido!

Besos,

Sannia.

 

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18 comentarios en “La llegada de mi caballero.

  1. Pingback: Una diosa fácil de amar. – De 2 Nombres

  2. yo me emociono hasta las lagrimas con tu relato, tan simple y hermoso…

    las contracciones son, como decimos acá, de la putamadre, jajajajajaja… dolor dolor dolor… pero apenas nacen uno ya siente que podria tener otro y otro y otro… jajajajajaja

    adorable historia, eras tan pequeña, yo tuve a mi porota a los 29 y aun asi me sentia joven e inexperta,jajajaja

    un abrazo a ese hermoso pequeño que ya no lo es, jajajajaja

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    1. Las mismas lágrimas que derramaba mientras lo escribí. Jajajaj. Aquí somos todos unos llorones. Jajajaja. Oh sí, las contracciones son otra cosa, nunca he vivido dolor igual. Era una niña que precozmente no se protegió. A pesar de que no es lo correcto, no me arrepiento de haber tenido a mí caballero. Juntos, solitos desde sus tres añitos, llegamos lejos. El próximo martes hablaré sobre la experiencia con mí pequeña. Ya verás como me fue!!!! 😱😱😱

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      1. yo lloraba poco, ahora ya mucho, jajajajaja, y me emocione mucho con tu relato…

        aunque suene a frase cliché, ellos llegan cuando tienen que llegar, ni antes ni despues =)

        espero la proxima historia entonces =)

        abrazos

        Le gusta a 1 persona

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