Gotitas Positivas: 2 mayo 2016

¡Llegueeeee! Aquí de nuevo contigo luego de varias semanas de ausencia. Muchas cosas sucediendo en mi vida en estos momentos, auto nuevo, exámenes en mis estudios, búsqueda de una nueva casa, por mencionar algunas. Han sido muchas cosas que se añadieron a mi lista, me sentí un poco abrumada y decidí tomar un poco de tiempo para poder enfocarme en las cosas más grandes que están sucediendo en estos momentos.

¡Pero ya estamos aquí de vuelta! Así que comenzamos la semana con esta frase de esperanza. Así me sentía yo hacen dos semanas atrás, que se me acababa el mundo y no me alcanzaba el tiempo para terminar todo lo que necesitaba hacer. ¿Cuánto nos pueden absorber las responsabilidades, verdad? Sin embargo, cuando atacas una a la vez y vas realizando poco a poco cada una de ellas, que bien nos sentimos. ¡Nos sentimos esperanzados de un mejor mañana!

Por eso me identifique con esta frase, no darse por vencido. No me di por vencida del blog o de otras responsabilidades. Hice mi lista de prioridades según el orden de importancia, ajuste algunas cosas, otras las puse en modo de pausa y comencé a trabajarlas una a una. ¡Gracias a eso estoy aquí aún con todos los cabellos en mi cabeza! Jajajaja.

Que tengas un hermoso lunes, una hermosa semana y que puedas encontrar esa esperanza que necesitas si sientes que tu mundo se está acabando.

Besos,

Sannia.

 

¡A limpiar la mesa!

¡Feliz lunes! ¡Otra semanita mas compartiendo con una de mis personas favoritas, tú! Durante el mes de febrero comenzamos aquí en De 2 Nombres esta nueva iniciativa de realizar un acto de amabilidad varios días al mes. Tuvimos el acto de regalar una sonrisa y el acto de dejar una nota con unas palabras positivas. Hoy vamos hacer un acto de amabilidad dentro de nuestro hogar. ¿Qué te parece? ¡Fantástico, comenzamos!

Esta semana el acto de amabilidad es…limpiar la mesa después de la cena. ¡Ya sé lo que me vas a decir! No es justo porque quizás eres tu quien lo hace a diario. ¿Verdad? Por lo menos soy yo en mi caso. Jajajaja. ¿Y cómo entonces vamos hacerlo? Pues involucrando a nuestros hijos, esposos, familiares, amigos. Cualquier persona que comparta contigo la mesa esta semana.

David no almuerza ni cena en mi casa. Solo somos I.A y yo. Por suerte mi esposo, cuando cena con nosotras limpia la mesa por mí. Los otros días lo hizo y fue donde realice las pequeñas cosas que podemos tener en nuestras vidad y que son de gran ayuda. El simple hecho de tomar los platos y colocarlos en el fregadero (lavaplatos) hace que mi alma suspire de alivio. Jajaja… Y es precisamente eso lo que deseo compartir contigo hoy.

¿Cómo lo vamos hacer? Muy sencillo, si eres tú quien NO limpia la mesa, pues te toca. Jajajaja. ¡Listo! Le causaras una alegría a la persona que regularmente lo hace. Pero, si eres tú quien hace esta tarea puedes hacer lo siguiente:

  1. Compartir este post en tus redes sociales para que tu esposo, esposa, hijos mayores o familiares lo vean. Quizás asignárselo a alguien diciéndoles: ¡Papá, hoy te toca! (Jajajaja) De seguro cuando lo lean sabrán lo que tienen que hacer sin tu tenerles que decir algo. Esperemos cruzando dedos que tomen la indirecta (bien directa) y lo realicen. 😉
  2. Involucra a tus niños. Así también les enseñamos un buen hábito de llevar sus trastes al lugar que le corresponde.
  3. Anúncialo. “¡Familia, hoy haremos un acto de amabilidad! Consiste en cada cual recoger sus platos y colocarlos en el fregadero una vez terminemos la cena.”

Por supuesto, la seguridad siempre es importante. Es de suma importancia que no le dejemos a los menores utensilios que puedan causar algún peligro para ellos. Como decimos acá: Safety First!!!. (Seguridad Primero)

Hoy nos toca a I.A y a mi limpiar la mesa juntas. Tengo suerte porque mi niña aún está en una edad que disfruta el saber que ayuda a mamá, cosa que olvidan en la adolescencia. Jajajaja. Pero bueno, yo hare lo mismo y así le estoy enseñando el hábito de recoger la mesa desde temprana edad.

¿Qué tal te parece el acto de hoy? ¿Eres tú quien recoge la mesa todos los días? ¿Cómo vas a realizar este acto de amabilidad? ¡Nos encanta que nos cuentes! 😉

Besos,

Sannia.

 

Gotitas Positivas: 29 febrero 2016

¡Hola! Último lunes del mes de febrero, ya casi llega la primavera. ¿Qué hermosa es la primera, verdad? Cada estación del año trae consigo su belleza. Este invierno ha sido uno muy hermoso a pesar de que nos enfermamos los tres. Jajajaj. Sus nevadas han sido hermosas. Aprendí que cada invierno es distinto, lleva una belleza diferente a pesar de ser la misma estación.

Como es el último día de febrero, hoy terminamos con la prueba que estábamos realizando de publicar lunes a viernes. Estudiamos los resultados y llegamos a la conclusión de dejarlo solo tres veces por semana. Así que, comenzando desde hoy estaremos publicando temas los lunes, miércoles y viernes. 😉

Aquí te dejo con la frase de hoy…amor y verdad.

¿Qué tal te parece?

Besos,

Sannia.

Un acto de amabilidad en 4 pasos.

“¡Qué inteligente eres!”

“¡Te Amo!”

“¡El mundo necesita más personas como tú!”

“¡Tú puedes!”

“¡Eres suficiente!”

“¡Iluminas mi mundo!”

“¡Buen trabajo!”

“¡Eres más que suficiente!”

¿Cómo te sientes al leer estas frases? ¿No sientes como algo dentro de ti va cambiando? Quizás te sientas mejor o mucho mejor de lo que ya te sentías sólo con leerlas. ¿Lo sientes? ¡Yo sí!

Hace unos meses atrás mi niña hizo un comentario que cambio mi vida. Un día estábamos jugando y riéndonos sin parar. De esas risas que nos quitan el aliento. ¿Sabes cuales digo? ¡Esas mismas! Entonces, I.A recuperando su aliento me abraza y me dice:

—“Im so proud of you Mamá!”

En español:

—“¡Mamá, estoy orgullosa de ti!”

Al principio me causó mucha emoción. Luego recordé cuantas veces ella las escuchaba salir de mi boca. Aunque conozco la importancia de las palabras, son tantas las veces que lo repito que ya estaba en modo casi automático. ¡A ver! ¿Cuantas veces le decimos “buen trabajo”? O “eres inteligente”, “que bien lo hicistes”, “que saludable comes”. Soy realista, son tantas las veces que se lo repito que yo misma no estaba concientizando su impacto. ¡Hasta ese día que ella me las dijo a mí! Allí fue que entendí lo impactantes que eran. Lo entendí al ver cuánto significaron el recibirlas.

Estoy – orgullosa – de – ti. ¡Qué bien nos sentimos! ¿Verdad? ¡Cuánta fuerza nos pueden dar esas simples palabras! Desde entonces estoy más pendiente en decirles palabras como estas a las personas que me rodean. Quiero concientizar mi ser a decir siempre palabras positivas, que impacten con ellas las personas que las reciben. Nunca sabemos cuán necesarias eran para esa persona en ese momento. ¿Pues porque no hacerlo sin que nos lo pidan?

De eso se trata el acto de amabilidad para esta semana y lo vamos hacer de una forma distinta. ¿Te unes? ¡Perfecto! Consiste en lo siguiente:

  1. Piensa en alguna o algunas personas conocidas, desconocidas, familiares, amigos, alguien a quien desees dedicarle este acto de amabilidad.
  2. Elige varias frases amables que te gusten. Piensa que frase te gustaría decirles o que frase te gustaría escuchar a ti.
  3. Escribe 1,2,3 (las que quieras) notas con esa frase amable. Puedes hacerla de la forma que desees, desde un simple papel, hasta utilizar tu creatividad y hacer toda una presentación bonita. Lo que verdaderamente importa son sus palabras. Sin embargo esta en ti elegir como quieras entregarlas. Personalmente haré tres. Dos para mis vecinos y una para David. La de los vecinos las firmaré como anónimas y la de David se la colocaré en su abrigo para que sea una sorpresa.
  4. ¡Y ahora lo más importante! Cuando termines de leernos, comentarnos, darle like y compartir este post J . Vas a ir al espejo más cercano, te vas a mirar en él y vas a decir las siguientes palabras: ¡Estoy orgulloso (a) de ti!

¡Que tu día continúe maravillosamente bien! Gracias por unirte a realizar el acto de amabilidad de hoy dejándoles una hermosa nota a alguna persona. Nos estamos leyendo mañana, te traigo una recta muy fácil de hacer.

Besos,

Sannia.

 

Gotitas Positivas: 22 febrero 2016

¡Aquí estamos de vuelta!  Resulta que la semana pasada fue una de temperaturas altas, congestión y demás. Ya sabes, todo lo que le ocurre a uno cuando le agarra el resfriado. Hasta David tuvo que ausentarse de su trabajo. Los tres, acostados, gritándonos ya que la congestión no nos dejaba escuchar. Jajajaja.

¿No les ha ocurrido eso? Cuando se nos tapan los oídos y alzamos la voz por no escucharnos. Arrrhhhhgggg!!! Pues así fue como estuvimos por toda una semana. Por eso ya no pude publicar jueves ni viernes. Si tienes un blog y me has visto ausentada en mis visitas quiero que sepas que eché de menos el leerte. Mis ojos estaban en llamas y me impedían estar mucho con la mirada fija en la pantalla de mi ordenador o iPad.

Hoy está todo bajo control. Ya estamos mejorando, ya estoy aquí contigo para regalarte la frase de hoy. ¡Esta frase me encanto! Sé que digo estas palabras muy a seguido. Jajajaja. Es que existen tantas frases tan llenas de sabiduría, se me hace difícil no amarlas.  ¡Cuán cierta es! Nuestro enfoque y nuestra felicidad deben ser basados en lo que damos. El resultado no debería ser motivo de preocupación.

Me despido con esto, nos vemos mañana, contare una historia muy difícil para mí. Jamás se compara a la experiencia que tuve cuando nación mi hijo William, la cual conté en el post titulado  “La llegada de mi caballero”. Si no la has leído, te invito a que le des “click” al título. Es una historia de amor muy bonita.

No olvides en compartir esta entrada  y todas las que te gusten en tus redes sociales. De seguro alguien se identificara con alguna de ellas.

Besos,

Sannia.

Gotitas Positivas: 15 febrero 2016

¡Tercera semana del mes de febrero! Siento que el 2016 va sobre ruedas y me está dejando atrás. Jajajaj. ¿No te ha pasado? La lista de “To Do” sigue creciendo y poco es tachado. 😦  Pero bueno, a continuar porque si nos detenemos a pensar en las cosas negativas nos estancamos mas. 😉

Esta semana continuamos con entradas cada día, las he ido estudiando y he llegado a la conclusión de que me quedare con solo tres publicaciones por semana. Algunas secciones serán eliminadas y otras modificadas. Aún sigo sin decidir cuáles. ¿Me ayudarías?

¡A ver! Contesta estas tres preguntas, pudieras ayudarnos a ver qué secciones son las mas que te interesan.

  1. ¿Si fueras a eliminar dos secciones, cuales eliminarías?
    1. Gotitas Positivas: Frases inspiradoras.
    2. Maternidad
    3. Miércoles Mudo: Una foto cada día sin ningún texto.
    4. Motivaciones: Acciones de bondad, palabras de aliento, positivismo y demás que se encuentran los jueves en la sección de J como Jesús.
    5. Temas Variados: Recetas, DIY, las entradas de David, experiencias jocosas, conociendo a Boston, temas de Matrimonio, fotografía y todo aquello que se nos ocurra. 😉
  2. ¿Qué días te gustaría encontrar las publicaciones?
    1. Lunes, miércoles y viernes
    2. Martes, jueves y sábados
    3. Domingo, martes y jueves
    4. Miércoles, viernes y domingos
  3. ¿Qué es lo más que te gusta de nuestro blog y que cosas te gustaría encontrar aquí?

Puedes contestarme de una forma muy sencilla que no tomará mucho tiempo. Ejemplo:

  1. A y C
  2. B
  3. Mas recetas, mas temas sobre matrimonio, mas fotografías.

Estaremos eternamente agradecidos, nuestra intención es que tus visitas sean placenteras, que te diviertas y que seamos de ayuda.

¡Ya veremos el resultado final! De eso se trata esto de ser blogueros, de estudiar alternativas hasta que encuentres lo mejor que nos funciona. 😉

Mientras tanto, espero te haya gustado la hermosa frase de hoy. Gracias por cada visita que nos das y por compartir con nosotros.  ¡Eres un éxito!

Besos,

Sannia.

Doblarnos sin rompernos.

La semana pasada recibimos la primera nevada “grande” de este año. Al menos de más de 5 pulgadas. Fue una nevada hermosa. La observe cuidadosamente desde mi ventana. Vi como poco a poco la tierra se cubría de blanco. Era una nieve mojada y por esta razón se pegaba a todo lo que tuviera contacto.

Frente a una de mis ventanas tengo un árbol. Es un árbol de tamaño mediano, delgado y sin hojas porque es invierno acá en Massachusetts. Durante la primavera salen sus hojas y durante el otoño cambian de color a uno rojizo muy bonito. Mientras nevaba veía como se iba cubriendo de nieve. Nieve y más nieve fueron acumulándose en sus ramas finas y delgadas. Al pasar varias horas sus ramas comenzaron a doblarse por el peso de la nieve. Se doblaron tanto que por un momento llegue a pensar que aquel árbol no sobreviviría tanto peso. “Pobres ramas se van a romper”, le dije a David.

Al día siguiente me asome por la ventana para ver en qué estado estaba el árbol. Allí estaba, intacto y recuperando poco a poco su forma natural. Había salido el sol y la nieve comenzaba a derretirse cayéndose de sus ramas. El árbol continuaba con su propósito y volviendo a tener sus ramas de la manera en que se había creado.

Al ver esto quede pensando por un largo tiempo. Pensé en el árbol y en la naturaleza. Pensé en cuan maravillosa es y en cómo es que la naturaleza está formada. Formada con tanta fuerza, seguridad y firmeza de que todo saldrá bien, que no importa las circunstancias del día, ellos (la naturaleza) solo esperan pacientes a que la tormenta pase. Pero nunca, nunca pierden su esplendor. Al contrario, mantienen su belleza aunque se vea distinta mientras la tormenta pasa.

Me explico. Nunca he visto un árbol desvanecerse porque su fruto le pese demasiado. Tampoco he visto sus ramas pegarle a un perro porque subió la pata y le hecho en el tronco sus desechos. Nunca he visto un pájaro llorar en una esquina desanimando porque todos los días se tiene que levantar a volar para buscar su alimento. Ni lo he visto al borde de la histeria porque no encuentra comida o porque está cansado de volar.

Los perros no se unen a otros perros en contra de un perro que le tomó su hueso o le tomó su agua. El pez no aborrece su vida porque solo puede vivir en el agua. La flor no cierra sus pétalos para que las abejas no le quiten de su néctar. Y para dar un último ejemplo, el árbol de enfrente de mi casa no se partió en dos porque afuera esta frio, porque la nieve decidió ponerse sobre sus ramas al punto de doblarlo de par en par. No lo he visto sacudirse y decir, esto no es problema mío, yo solo soy un árbol para tener hojas y nada más. ¡No, el sigue ahí! Con su mismo esplendor, siendo árbol, en silencio, tranquilo, seguro de que en pocas horas todo pasara. Firme, conociendo de que saldrá el sol, derretirá la nieve y el volverá a su forma habitual.

Muchas veces nosotros nos ahogamos con par de gotas que nos caen. Cualquier pequeño tropiezo es razón suficiente para amargarnos todo el día. Buscamos incansablemente las faltas del otro para así no ver las nuestras. Dejamos de compartir nuestros bienes por la mentalidad de que otro se pueda beneficiar con algo que nos pertenece. Entramos en discusiones, angustias, decepciones y muchos otros sentimientos negativos por cosas que en la gran mayoría no están a nuestro alcance solucionar. Cosas que terminaran desvaneciéndose como la nieve de ese árbol. Todo esto sucede sin pensar que a veces lo único que necesitamos hacer es continuar, en silencio, sin perder nuestra belleza aunque estemos doblados por el peso.

Si ese árbol puede vivir bajo esas condiciones entonces…

¿Qué nos hace pensar que nosotros, los seres humanos, no podemos superar las nuestras? ¿Acaso pensamos que valemos menos que la naturaleza? ¿Acaso vivimos tan sumergidos en nuestras circunstancias que olvidamos nuestras capacidades? ¿Acaso somos impacientes y deseamos que en todo momento las cosas surjan como, cuando y donde lo queremos? ¿Tan poco tiempo tenemos que no podemos pensar en que quizás bajo calma dejamos que las cosas trabajen mejor y que el mundo conspire a nuestro favor para proveernos lo que realmente necesitamos?

Como ese árbol, todos estamos creados para poder aguantar cada tormenta en nuestras vidas. Como ese árbol tenemos dentro de nosotros las herramientas necesarias para sobrepasar cualquier obstáculo.

No recuerdo que en mi vida haya tenido algún problema lo suficientemente grande incapaz de solucionarse. ¡Mira que he pasado por cosas fuertes en mi vida! Todas mis situaciones personales se han solucionado una a una y en muchas de ellas sólo he tenido que estar en calma. Todas se han resuelto.

A veces las soluciones llegan con el tiempo, como el sol después de la tormenta. A veces llegan por medio de un familiar, un amigo y hasta por medio de un desconocido. A veces llega a nuestras mentes esa idea genial que termina solucionando todo. Como también a veces llegan con sólo la aceptación de que así es que debe de ser. Pero todas y cada una de ellas termina solucionándose de alguna manera u otra.

Que tus días sean como ese árbol. Que no importa si afuera esta frio, si hace calor, si hay nieve, lluvia, viento o un perro. El árbol nunca deja de ser árbol ni de brillar por su propia luz y su propia belleza. Que sea cual sea tu tormenta, sepas que todo pasara y que estas equipado con las herramientas necesarias para sobrellevarlas. Que recuerdes en este día lo maravilloso, único, especial y grande que eres. ¡Tú puedes! ¡Estas capacitado para doblarte pero nunca para romperte!

La iniciativa de hoy en esta sección de J como Jesús son dos cosas:

  1. ¡Ya la hiciste! Has leído el post completo.
  2. Compartirlo con alguien que lo necesite o compartirlo en tus redes sociales para que cualquier persona lo pueda leer. Démosle aliento a alguien. Sólo tiene sus ramas dobladas.

Espero te haya gustado y que tengas un hermoso día.

Besos,