Cosas que hace una madre con “Mommy Brain”

Hace un tiempo atrás leí un post en el blog Vida entre Madres acerca del “Mommy Brain”. Su post se titula “Top 15 momentos incómodos y vergonzosos que he tenido gracias al “Mommy Brain”. Haz “click” en el titulo, te lo incluyo para que lo leas, es buenísimo. Se trata sobre esa sensación que nosotras las madres sentimos en muuuuchas ocasiones de que nuestro cerebro no funciona como antes. Jajajaaj.

Me sentí tan identificada que de la primera le dije a Mariví mis deseos de realizar un post sobre mí “Mommy Brain”. ¡Qué felicidad al saber que no soy la única! Con las madres que comparto nunca las he escuchado hablar al respecto. No sé si es por orgullo, por vergüenza o por falta de confianza, la cosa es que nunca les he escuchado decir barbaridades como las que a mí me suceden. ¡Gracias a Vida entre Madres por acompañarme en esto! Jajajaja. Aquí la lista de mi “Mommy Brain” en pura acción:

  1. Un día tuve una visita de una amiga. Yo muy servicial le ofrezco algo de tomar. Existen algunos jugos que es recomendables el batirlos para que todos los nutrientes no queden en el fondo. ¿Verdad? Jugos como el de naranja o guayaba, son un ejemplo. Mientras hablaba con ella abro el refrigerador, saco el jugo, le quito la tapa y comienzo a batirlo. No solamente lo batí en varias ocasiones, no me di cuenta de todo el reguero que estaba haciendo detrás de mi. El rostro de mi amiga valía un millón. No fue hasta cuando me dijo: “¡Sannia el jugo!” que me vine a dar cuenta de lo que estaba haciendo. ¡Top Mommy Brain de la historia! Jajaja.
  2. Constantemente olvido las palabras. David ya me mira con cara de espera. Espera y espera a que las palabras me salgan para poder terminar mi oración. Jajajaja. Ahí es donde utilizo palabras como esto, aquello, lo otro, tu sabes, para poder completar el pensamiento. Sin embargo lo dejo igual, sin idea de lo que le quise decir. Jajaja. Un día le dije: “David, ve allí y tráeme aquello que Isis necesita para poder colocarlo en aquella otra cosa.” Jajajaja. ¿Me puedes explicar que fue lo que quise decir aquí? Solamente mi cerebro sabía lo que era, pero de ahí a que la boca lo dijera era otra cosa.
  3. Cuando lavo los trastes utilizo una toalla pequeña para secarme las manos. Un día esa toalla desapareció. La buscaba y la buscaba y no la encontraba. No entendía donde podría haberla metido. Al par de horas cuando abrí el refrigerador para buscar algo, allí estaba, muy cómoda y fría la toalla. La había colocado en el refrigerador, no me preguntes porque. Aún sigo sin explicármelo.
  4. Visito el pediatra de I.A y me pregunta por su fecha de nacimiento. Termino contestándole con mi fecha de nacimiento. Jajaja. El doctor me mira con rostro de “no puede ser tan vieja la niña”. Jajajaja.
  5. Llaman a mi casa y tomo el control remoto del televisor para contestar.
  6. Voy al supermercado a comprar una cosa que necesito. Llego a mi casa con todo menos lo que necesitaba. ¡Completamente olvidado!
  7. Le voy a enviar un mensaje de texto romántico a David y termino enviándoselo a mi hijo mayor. También he estado dialogando por texto con dos personas distintas y totalmente intercambio las conversaciones. O sea, le contesto a una lo que la otra me estaba preguntando. Jajajaa.
  8. Busco mis espejuelos, los busco y los busco para al final encontrarlos en mi cabeza.
  9. Pongo la lavadora a llenarse de agua para lavar la ropa. Cuando ella termina de lavar me doy cuenta de que nunca eché la ropa.
  10. Escribo notas con cosas para no olvidar y termino echándolas a la basura cuando me pongo a organizar. ¡Con razón no me funcionan! Jajajaja.

En fin, estas son unas cuantas de las miles que hago a diario. Espero que como Mariví y yo, no te sientas sola con tú “Mommy Brain”. De seguro pronto recuperamos nuestro cerebro cuando los niños crezcan. ¡Al menos eso espero! Jajaja.

¿Tienes “Mommy Brain”? ¿Qué cosas te suceden? Comparte con nosotros tus experiencias, de seguro te acompañamos en los sentimientos. 😉

Besos,

Sannia.